¿Cuánto vale realmente mi empresa?
La valoración de una empresa depende de muchisimos factores. No es tan sencillo como un múltplo del EBITDA
Vendí mi compañía tras 20 años al frente y desde entonces ayudo a otros empresarios a hacerlo. Vender bien o vender mal lo cambia todo — y estoy aquí para que esa diferencia juegue a tu favor.
Hablemos sin compromiso
Son las mismas que me hice yo cuando vendí la mía.
La valoración de una empresa depende de muchisimos factores. No es tan sencillo como un múltplo del EBITDA
La confidencialidad lo es todo. Un rumor puede destruir años de trabajo.
Los compradores profesionales hacen decenas de operaciones al año. Tú solo haces una en tu vida.
Han crecido contigo y no quieres dejarlos en manos de alguien que no los valore.
O peor: ¿y si vendo mal y luego me arrepiento?
Para todo esto, hay respuestas.
Hablemos sin compromisoAntes de dedicarme a vender compañías, estuve 20 años al frente de la que yo mismo fundé. Cuando llegó el momento de vender, descubrí lo importante que es tener a alguien que te asesore y represente en el proceso. Para poder maximizar el valor percibido de tu compañía y proteger tu legado, hay que conocer las reglas del juego y saber cómo piensan los compradores.
Te ayudaré a dar este paso con confianza
Entender una compraventa desde los libros no es lo mismo que haberla vivido. Yo lo he vivido como asesor pero tambien en su día como fundador que se despide de lo que ha sido su vida para 20 años. Esa perspectiva cambia todo.
Se trata de tener alcance a compradores que puedan encajar financiera y estratégicamente, sin comprometer la confidencialidad de la operación.
Conozco las reglas del juego. Sé cómo piensan los compradores, qué criterios aplican y qué palancas mueven el precio y las condiciones a tu favor.
Trabajo con abogados y asesores fiscales de primer nivel con los que colaboro desde hace más de una década.
Sin retainer. Sin costes fijos. Solo cobro una comisión de éxito del 3% del precio que al que consiga vender tu empresa. Intereses alineados desde el primer día.
Un proceso profesional, confidencial y orientado a una sola cosa: que obtengas el máximo valor por lo que has construido.
Me cuentas sobre tu empresa, tu situación y tus objetivos. Sin compromiso y con total confidencialidad. Te explicaré cómo trabajo y decidiremos si encajamos.
Analizamos el valor real de tu empresa y establecemos el rango de precio objetivo.
Prepararemos la documentación con la que presentaremos tu compañía lo mejor posible a potenciales compradores.
Accedo a mi red de compradores financieros y estratégicos y los contacto de forma completamente confidencial. Tu nombre y el de tu empresa no aparecen hasta que yo decida que tiene sentido.
Gestiono las preguntas, las reuniones y la relación con los compradores interesados. Tú te mantienes al margen hasta que merece la pena que te impliques.
Recibimos ofertas de los interesados, negociamos términos y decidimos con quien seguir avanzando.
Te acompañamos y asesoramos en la Due Diligence, la parte del proceso en el que el comprador contrata a abogados para revisar que no hay sorpresas en la compañía. Estoy a tu lado hasta el día de la firma.
Si estás pensando en vender tu empresa, estos artículos pueden ayudarte a entender el proceso.
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